Sofía
Nunca pensé que la paz hiciera tanto ruido.
Es curioso, porque siempre la imaginé como un suspiro suave, una especie de silencio reconfortante. Pero esta... esta paz que siento ahora se parece más a un latido constante, fuerte, como si mi corazón al fin tuviera permiso de latir con libertad, sin el peso del miedo o la incertidumbre.
El mar frente a nosotros está calmo, como si supiera que hemos sobrevivido a nuestra propia tormenta. El viento juega con mi cabello, llevándose consigo los ú