Cuatro años después de plantar el roble en honor a Elena Márquez, Gómez & Asociados había alcanzado una presencia global consolidada, con oficinas en catorce países y más de trescientos empleados. Valentina, como presidenta, había llevado la empresa a nuevos niveles de éxito, combinando crecimiento empresarial con un compromiso inquebrantable con la ética y la sostenibilidad. El árbol de los valores, ahora alto y robusto, había llegado a ser el símbolo de la organización, recordando a todos los