Capítulo 8: El Brillo Sin Fronteras
Diez años después de abrir la primera sede de “El Brillo del Amanecer”, el proyecto había cruzado océanos, llegando a Kenia y Sudáfrica, donde nuevos centros ofrecían formación y apoyo a jóvenes en zonas vulnerables. Lucía había vuelto a diseñar cada espacio con cuidado, integrando huertos comunitarios, talleres de artesanía y salones llenos de luz, adaptados a las culturas locales. Santiago y yo viajábamos con frecuencia, acompañando el crecimiento del legad