El sol se levantó con un resplandor ámbar sobre el territorio de la Manada Silvermane, envolviendo el refugio en una luz cálida que bañaba las piedras ancestrales y los árboles centenarios. Después de la victoria contra Kael y la disolución de la Manada Oscura, la paz parecía haberse instalado, pero la sombra de Mila aún flotaba en los rincones más oscuros, y las fuerzas que ella había movilizado en secreto comenzaban a revelarse. Yo, Iris, me sentaba en la terraza de la cabaña, acompañada de O