Capítulo 1: El olor del cloro y el ruido del silencio
La habitación 307 del Hospital San Rafael tenía paredes de un blanco amarillento por el tiempo, y el sol de la mañana se colaba por la ventana de metal, creando rayas que se posaban sobre la sábana arrugada de Elena Márquez. Ella yacía con los brazos cruzados sobre el pecho, pero no para calentarse —sino para agarrarse a sí misma, como si eso pudiera detener el temblor que le recorría todo el cuerpo. El olor de cloro y fenol le prendía fuego