Después de lo del club, pasaron tres días sin que Noé me hablará. Yo no lo llamé tampoco —quería darle tiempo para procesar lo que había descubierto, para dejar de lado a Aurora de verdad. Mientras tanto, los rumores en internet empezaron a amainar: los padres de Noé habían contratado a un equipo de RRPP que había borrado las publicaciones desechables y había emitido un comunicado aclarando la verdad. Aún quedaban algunos comentarios negativos, pero ya no era tendencia.
Un jueves por la mañana,