Capítulo: Te advierto que no me detendré.
—Bien, ¿Qué quieres hablar?— pregunta Alexander volteando a mirarla, ya estando en la habitación y se cruza de brazos
Ella observa que él la mira con enojo y le duele, lo peor de todo es que él no lo comprende
—es importante Alexander y no me mires como si fuera tu enemiga
—no alucines. Es una lastima haberte, presentado ante mi padre, siento que cometí un gravísimo error, pero lastimosamente me sentía acorralado.
—¿Por qué me hablas con tanto desprecio? Ya estamos en la boca del lobo, no ha