—¿Qué me calme? ¿Es enserio que me pides eso? ¡¡Dices que soy la reina de tu vida, pero no sabes hacer nada bien— Francesca está dándose un baño en la bañera, para quitarse el olor del viejo Valentino y lo peor es que su intimidad arde, su cuerpo le duele y Conti la observa, se siente decepcionado de sí mismo por no haberla protegido
—eres mi reina— le dice melancólico —¡Dime dónde vive ese viejo de mierda!
—¡Te dije que no puedo joder! Son muy pocos los que saben, seguramente su familia y yo.