Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer encontró a Valeria despierta, sentada en el borde de la cama con los pies descalzos sobre el parquet frío y la mirada clavada en ningún punto específico de la pared frente a ella. No había dormido. O había dormido tan superficialmente que el resultado era prácticamente el mismo: ese estado de vigilia porosa donde los pensamientos no se detienen sino que







