Capítulo 6: El Sello de Pasión
Me quedé a un lado, convertido en el único testigo de la escena que había deseado ver durante años. Mi respiración aún era pesada, mis pulmones ardían y mi cuerpo vibraba con el eco del orgasmo de Kate, pero mi excitación no disminuía en lo más mínimo. Al contrario, verlas juntas, entrelazadas de esa manera tan cruda y real, me producía un éxtasis diferente; uno que nacía en la mente, se alimentaba del voyerismo y bajaba directo a mi entrepierna, haciéndome doler