Capítulo 5: Marcando la InocenciaKate estaba ahí, bajo mi completo dominio, convertida en un cuadro viviente de rendición. Se veía completamente indefensa e inmovilizada, un contraste exquisito contra la oscuridad del sofá. Lia, actuando como mi cómplice perfecta, le sujetaba las piernas abiertas en el aire, forzando su cuerpo a una apertura total mientras, desde atrás, devoraba su cuello con besos y lamidas hambrientas que dejaban rastros brillantes en su piel. Yo mantenía sus manos cautivas sobre su cabeza, entrelazando mis dedos con los suyos para sentir cada uno de sus temblores. Estaba tan expuesta, tan a nuestra merced, que su vulnerabilidad resultó ser el afrodisíaco más embriagador que jamás había probado.Sin más preámbulos, dejé que el instinto tomara el control. Tomé mi miembro y empujé hacia adentro en un solo movimiento. Fui feroz e implacable, ignorando cualquier rastro de duda. Kate soltó un grito que se quedó afónico casi al instante, un sonido desgarrador que se tr
Leer más