Había pasado una semana y Celina estaba completamente sumergida en su nuevo libro. Los días transcurrieron serenos, pero dentro de ella persistía una melancolía difícil de disipar. Habló con Emma algunas veces, intercambió mensajes con Tatiana y Roberto —que insistían en que ella y Thor los visitaran en Suiza— y también conversó con Gabriel. Cuando se enteró de que él estaba oficialmente de novio, Celina se sintió radiante. Gabriel era una persona increíble, siempre ponía a los demás primero y,