Celina seguía sentada en el sillón, inmóvil, con los ojos muy abiertos, tratando de procesar la escena que había presenciado minutos antes. Su corazón latía aceleradamente, como si quisiera salirse por la boca. La habitación del jet... Thor... y la azafata.
Se llevó la mano a la cabeza, tratando de contener la confusión. ¿Por qué le afectaba tanto? No tenían nada. Thor era solo su jefe. Un hombre libre, capaz de hacer lo que quisiera con su vida. ¿Y ella? Ella solo fue una noche. Una maldita no