En cuanto Thor colgó, tomó la extensión de la sala de Zoe y marcó.
—Zoe, necesito que contactes al piloto del jet privado. Voy a necesitar un viaje de emergencia a Francia. Debo embarcar en máximo dos horas.
—¿Francia? —preguntó ella, sorprendida.
—Sí. Hubo un problema serio en la filial de allá. Organiza todo. Cancela mi agenda hasta el viernes. Llama también al sector jurídico y avisa que me pondré en contacto desde allá. Cualquier urgencia, encámala a mi correo personal.
—Está bien. ¿Quiere