Celina llegó a casa de Tatiana todavía conmocionada por todo lo que había sucedido ese día, sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros. Nada más entrar, se derrumbó en el sofá del salón, agotada emocionalmente. Tatiana se dio cuenta del aspecto abatido de su amiga y se sentó a su lado, tomándole las manos con cariño.
— Amiga, cuéntame todo. ¿Cómo fue la conversación con Thor? — preguntó Tatiana, preocupada.
Celina respiró hondo antes de empezar a hablar, tratando de mantener la compostura, p