Llego a casa con mi suegra y todos me ayudan a instalarla en su habitación. Los niños están felices de ver a su abuela; corren y se acuestan con ella para consentirla, acariciándola y abrazándola, y eso me devuelve un poco el alma al cuerpo, porque por un momento lograron olvidarse de que su tío había sido arrestado y todo parecía más llevadero por unos instantes.
—Me levanté y vi a mi suegra en la casa, así que me acerqué a platicar con Emily —dijo Kate—. Creo que fue una buena idea traer a Gi