LA MANSION EN INGLATERRA .
Cuando desperté, no sé cuantas horas después de que me habían puesto aquella inyección, no tenía idea de donde estaba, estaba sobre una cama, en una habitación bastante amplia.
Me sentía muy golpeada, todo mi cuerpo me dolía, estaba apesadumbrada y con una tristeza, que solo Dios sabía lo que sentía, me levanté como pude, de verdad que me dolía todo mi cuerpo, abrí un armario y había mucha ropa de mujer, podía observar que era mi talla, entré al baño, puse el agua caliente, me dolía solo el con