EN INGLATERRA LA SEÑORA HILDA.
-Vamos, maldita sea Hilda, como te vas a enfermar en estos momentos, necesito que vivas al menos seis meses para que me firmes los documentos de las empresas que eran de tu padre, solo falta que te mueras antes de que me firmes, vamos, no hagas que te golpee, muévete, súbete al auto, iremos al hospital otra vez, ya son tres veces en esta semana, maldita sea, que mujer tan enferma.
-Por Dios Raúl, crees que quiero estar así de mal, créeme, daría todo lo que tengo por comprar un poco de salud, ya