ALISTANDOME PARA LA CENAALISTANDOME PARA LA CENA.
Pablo se acostó a mi lado y me abrazó, ¡vaya mujer, que acabas de hacerme!, dijo con la respiración aun algo agitada, me besó dulcemente y me dijo “ahora sí, que no sé qué hacer contigo, no me lo esperaba, me sorprendiste, estuvo grandioso, rico, excitante, no sé cómo expresarlo para que me entiendas” sinceramente, me sentía bien, sentía que había dado un paso importante con Pablo, yo había llegado al máximo en su boca y él en la mía, habíamos tenido sexo sin necesidad de perder mi virginidad,