Tarde para arrepentirse.
Narra Matías.
Ni siquiera disimularon sus ganas de acabarme, ya que enseguida Ignacia salió de la hacienda, Gerald fabricó una excusa patética diciendo que tenía algo que hacer fuera y dejó todo para ir detrás de ella, pero no le daré el gusto de atraparme, claro que los dejaré suponer que lo harán.
—Vamos a ver qué tan traicionera es mi capricho— le propuse a Tobías que me vio con mirada desorbitada, sin poder creer lo que acababa de decirle.
—Papis John, ¿qué tontería has hecho?, dejaste q