Un final inesperado. 2
Continuación.
Matías reconoció a Eddy y él con las flores en las manos se quedó frío como un bloque de hielo.
— No es lo que estoy pensando— dijo Matías mirándolo con una ceja alzada, y al no obtener respuesta tomó bruscamente la pistola que Tobías tenía guardada bajo la pretina de su pantalón.
Su plan era dispararle allí mismo, puesto que el último recuerdo que tiene sobre Eddy es cuando lo vio al lado de Az hablando sobre que él e Ignacia habían tenido sexo.
—¡No Matías, espera!— le agarró I