Capítulo 66. La exposición de la rata.
Renzo no se sentó en la silla vacía de la cabecera principal.
Empezó a caminar.
Sus botas negras marcaron un ritmo lento y pesado sobre la alfombra gris de la sala. Caminó alrededor de la inmensa mesa ovalada de cristal negro. Pasó por detrás de los vicepresidentes. Pasó por detrás de los directores de cuentas.
Cada vez que Renzo pasaba a espaldas de uno de los hombres, el ejecutivo tragaba saliva. Tensaban los hombros. Pegaban la espalda al asiento. El pánico físico era contagioso.
Valentina n