Por eso le entusiasmaba lo bien que se llevaban en sus otros encuentros. Charles y Elizabeth se quedaron asombrados cuando cenaron en su casa recientemente y no se lanzaron ni una sola pulla, aunque a Angela todavía le gustaba provocarlo un poco durante sus noches de póquer. Incluso se portaron bien en las carreras, algo que no había sido difícil hasta entonces, considerando que Ebony Fire había ganado brillantemente los dos últimos sábados.
El orgullo y la alegría de Angela por su querido Blac