Mundo ficciónIniciar sesiónAriel y Camelia giraron al escuchar el leve crujir del suelo bajo los pasos pausados de la abuela, quien entró al baño con la solemnidad que solo el tiempo puede otorgar. Dentro, los gemelos seguían jugando en la bañera, ajenos a la conversación que estaba a punto de desatarse. La abuela, más delgada pero firme como siempre, los observó con esa mezcla de ternura y autoridad tan propia de ella. Al oírla preguntar por los niños resc







