Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia lo escuchaba mientras ajustaba su sombrero y, tras las palabras de su marido, se detuvo por un instante, reflexionando. Luego, levantó la mirada hacia Ariel.
—Hicimos bien en venir a vivir aquí, ¿verdad, amor? —dijo con una sonrisa tranquila, aunque un pensamiento le cruzara por la mente—. Mira, Ari… ¿crees que podrían aparecer más hermanos míos junto con esos hijos tuyos de los que hablaste? <






