Mundo ficciónIniciar sesiónCuando perdemos a un familiar, un amigo o un conocido, sentimos su ausencia profundamente. La recuperación puede llevar mucho tiempo, si es que logramos sanar. Cada persona enfrenta el duelo de manera diferente. Pero nada se compara con el dolor de perder a un hijo, sin importar las circunstancias ni la edad que tenga. Y lo peor de todo es que desaparezca sin que sepas dónde está; esa es una tortura que jamás termina, hasta que lo encuentras, ya sea vivo o muerto.<







