Mundo ficciónIniciar sesiónA nadie le pasaron desapercibidas las tensiones palpables entre ambas mujeres. La doctora Elisabeth miraba a Malena con una seriedad notoria, mientras ésta devolvía la mirada con un resentimiento que casi se podía cortar con un cuchillo. Los demás, al notar la atmósfera pesada, intercambiaron miradas inquietas, sintiéndose incómodos ante la situación.
No conocían bien a ninguna de las dos. La doctora acababa






