Mundo ficciónIniciar sesiónEn la casa de Ariel, éste camina hasta donde Camelia no deja de mirar el teléfono, evidentemente nerviosa. Al verlo llegar, ella lo mira aterrada, con los ojos llenos de incertidumbre.
—¿Qué pasa, Cami? ¿Por qué me miras así? —pregunta Ariel, temiendo que Lucrecia, la desequilibrada que había dejado sembrando el caos en la editorial, le haya enviado algo perturbador a su esposa, justificando la expresión de






