Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de amarse en la arena, Ariel y Camelia volvieron a meterse en el mar y corrieron hacia la casa. Se introdujeron en silencio en el baño, donde volvieron a entregarse al amor hasta que escucharon cómo son llamados por sus hijos. Tuvieron a bien poner la cerradura en la puerta del baño.
—¡Niños! —los llama Ariel—, súbanse a la cama que ya salimos. —Sí, papá. ¿Mamá e






