Mundo ficciónIniciar sesiónEl grito de Ariel asustó a Camelia, quien se detuvo y giró para ver cómo él venía corriendo hacia ella. Sin pensarlo, se agachó, la tomó en sus brazos y cruzaron juntos la puerta. Camelia soltó una risa feliz y se asombró al entrar: había un camino de pétalos de camelias que los guiaba hasta la segunda planta, donde la habitación matrimonial estaba hermosamente decorada. Ariel la depositó suavemente en







