Mundo ficciónIniciar sesiónLa última frase quedó suspendida en el aire, pesada como plomo, mientras el sonido de las olas golpeando el casco del yate parecía amplificar el silencio que siguió. Por un instante, un destello de sorpresa atravesó los ojos vacíos de Camelia, pero fue tan fugaz como una estrella fugaz en la noche oscura.
Ariel vio cómo el cuerpo de su esposa se inclinaba ligeramente hacia adelante, preparándose para el salto. No lo pensó dos






