Mundo ficciónIniciar sesiónEl señor Rhys, al escuchar de qué se trataba todo, está de acuerdo en que la dejen estar en el apartamento de ellos. Desde allí mismo llamaron a la cárcel y dijeron que sí. Pero antes de que la trajeran, debían ir a buscar las cosas del trabajo que guardaban allá.
—¿De acuerdo, abuela? —pidió Camelia y agregó—. No quiero que Marilyn toque nada mío, y tú, pon a salvo todos e






