El teléfono de Camelia suena y ve que es de un número que no reconoce. Lo apaga y sigue conversando con todos sentados en la terraza, pero el timbre insistente hace que todos la observen.
—¿Qué sucede con ese sonido, Cami? —preguntó Ariel.
—No es una llamada, solo suena así —dice y le extiende el aparato que toma de inmediato su esposo.
—¿Es tu teléfono, Camelia, quien hace ese sonido? ¿No te dijimos que no lo activaras? —preguntó muy serio Marlon.
—Lo acabo de sacar, ya que nos vamos m