278. DUDAS Y PREOCUPACIONES
Mientras todos siguen conversando sobre el regreso al otro día, Marcia le pide a su esposo que la ayude con los niños. Ambos corren hacia la playa, haciendo que salgan del agua. Se dirigen con ellos al interior de la vivienda y se dedican a bañarlos.
—Amor, ¿no me vas a decir si has averiguado algo más? —pregunta Marcia al ver la cara de preocupación de su esposo.
—Si hablas de los embriones, no sé nada, solo que no solo existían los ocho que mencionó María Graciela. ¿Recuerdas que entregam