Camelia le ha dado todo y siempre ha hecho lo que su hermana quería, y aún así, no la trata bien. Nadia la mira y sabe exactamente lo que está pensando.
—No entiendo porqué mi hermana siempre ha sido tan mala conmigo Nadia, de veras no lo sé —le dice Camelia a su mejor amiga.
—No hay motivo, Lía; hay personas así, que nacen creyendo que se lo merecen todo —asegura Nadia y agrega—: Y me vas a perdonar, pero tus padres también tienen culpa; siempre le concedían todos los caprichos. Si se antoja