Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia comienza a andar de nuevo por los senderos del jardín, buscando la salida sin encontrarla. Todos los caminos que toma la regresan a la fuente central una y otra vez. Ariel la sigue, olvidando que se sentía mal; en esos momentos, lo único que le interesa es que ella no lo deje, que lo entienda.
—¿Qué locuras son esas que dices, Camelia? —pregunta Ariel—. Tienes que escucharme, por favor. Dijimos que hablaríamos de todo. N






