Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia lo siguió a la habitación, se había acostado completamente desnudo en el medio de la cama, con ambas manos debajo de su cabeza. Camelia terminó de secarse su cabello y avanzó despacio hasta estar sentada de rodillas al lado de Ariel, que la observaba sin decir ni indicarle nada.
—Estoy listo, señorita Camelia —le dijo con una sonrisa recordando su primera







