La duda es una semilla que, una vez plantada en una mente como la de Alaric Blackwood, crecía con una rapidez aterradora.
Aquella fotografía de Seraphina sin su anillo de bodas seguía grabada en su retina como una quemadura.
«Quizá se lo quitó porque le molestaba al dibujar», se repetía a sí mismo e