El silencio que se asentó sobre la mansión Blackwood, ya había era casi media noche, sus hijos se habían marchado, y ellos estaban allí aun en silencio.
Tras la partida de Julián y Luvia ellos no sabían de qué hablar y como romper el hielo—, la mansión quedó sumida en una calma total.
Las imponentes