El ambiente en el estudio de Seraphina se había transformado de una euforia vibrante a una urgencia asfixiante en menos de una hora.
Chloe y Finn regresaron de su "cita a ciegas" con rostros serios, encontrando a Seraphina rodeada de carpetas y con el teléfono pegado a la oreja, sus nudillos blancos