JHARED.
Apoyo mi espalda en el respaldo de mi silla, colocando mi cabeza hacia atrás, cerrando los ojos para realizar como un pequeño ritual para soportar la reunión que se avecina. Quisiera llamar a Gina, pues sé que ella me ayudaría a relajarme, aparte de que su compañía me agrada más de lo que debería, pero ahora ha encontrado un trabajo con el cual está muy emocionada, y por el cual debería alegrarme, pero soy un tanto egoísta al pensar que ya no quiera seguir con nuestro trato, pues yo le