GINA.
Me detengo nerviosa en la puerta, observando lo alterado que se encuentra con tan solo mirar sus penetrantes ojos verdes. Se acerca en silencio hacia mí, pasando por mi lado sin dirigirme otra mirada, sintiendo que hice algo que no debía.
— Jhared… —susurro nerviosa, sin saber por qué él se encuentra tan alterado. Giro para mirarlo, y cierra la puerta con seguro— me están esperando…
— ¿Sí? —pregunta, acercándose a mí amenazante, y trato de dar un paso hacia atrás pero me jala por el ab