Megan
Han pasado tres días desde que mi padre se fue de este mundo. Pero aún siento que voy a verlo llegar en su auto. La lluvia no ha parado, esto solo resulta mucho más triste. El funeral fue corto y solo han acudido sus amigos más cercanos, los cuáles vinieron a dar sus condolencias a Ezequiel y a mí.
Me sorprende la rapidez con la que él se acopló a la vida de mi padre, a sus asuntos de trabajo, a sus socios y hasta a sus empleados. Es como si mi padre hubiese encontrado a su reemplazo y a