POR MAXWELL
Abrazo a mi ángel con todas mis fuerzas mientras la consuelo.
Puedo escuchar el dolor en su llanto, se puede sentir que aún le duele que sus padres ya no estén con ella.
Pasamos unos minutos abrazados hasta que saca su rostro de mi pecho y verla en ese estado me rompe el corazón, esta con sus ojos hinchados y su nariz tan roja, debido al llanto, beso sus labios y acaricio con la llema de mis dedos sus mejillas.
– Eres una guerrera mi ángel, aún con todo lo que has pasado, no te has