POR MAXWELL
– No me detuviste Max, no hiciste nada por detenerme – dice con dolor.
Trato de acercarme a ella, pero ella se aleja cada vez más.
– Perdoname mi ángel, yo no quise lastimarte pero – me quedo en silencio por unos segundos – no podía procesar lo que escuche de tu boca – hablo con sinceridad – las palabras no salían de mi boca, por más que trataba de hablar, se que fui un imbecil mi ángel, pero perdoname.
Observo que baja la mirada, se muerde el labio inferior con fuerza.
– ¿Qué q