POR AURORA
– Esta bien Aurora, iré con tigo al refugio – escuchar eso, hace que una sonrisa se dibuje en mi rostro.
Me doy la vuelta y le sonrio grandemente, le extiendo la mano.
– ¿Entonces es un trato señor King? – observa mi mano por unos segundos y cuando creo que no va a tomarla lo hace.
Puedo sentir como la calidez de su piel envuelve la mía, mandando una corriente que me atraviesa desde mi mano hasta llegar a la punta de mis pies.
Trago saliva al sentir eso, por que eso ya lo sentí una