Una vez que ya me calme un poco ya que estaba muy nerviosa, me sequé las lágrimas, me lave la cara y me dirigí a la puerta del cuarto de baño para marcharme de aquel lugar. Abrí la puerta despacio dándome cuenta de que mi acompañante Gio estaba a unos metros, sentado mientras le daba un sorbo largo a su bebida, cosa que agradecí, ya que no deseaba hablar con nadie, me marché del cuarto de baño, para dirigirme, hacia la salida del club, pero me acorde de Carla y de la bronca que me dio cuando fu