Cuando al dia siguiente volvi a la clínica para visitar a Alex, me encontré en la misma puerta con Gio que aunque quiso hablarme, pase por su lado, evitando su conversación que no sirvió para nada ya que me siguió hasta el lugar donde estaban los ascensores, cogiendome Gio de mi brazo para inmovilizarse
— ¿Qué quieres? no tengo nada que hablar contigo Gio, admiro los cojones que tienes, sabiendo las ganas que tengo de matarte — le dije
— Escuchame idiota, ayer cuando te fuistes de la clinica, l