Aunque sabía que mi amigo tenía razón, de que sería mejor ir un momento a mi casa y ducharme, ya que de estar todo el día con la misma ropa y después de pasar toda la noche en aquella incómoda silla, no es que yo oliera bien, pero me resistía a dejar sola a mi amada.
— Duncan amigo, van a ser unos dias dificiles, y tienes que estar preparado para lo que pase, anda hazme caso vete a casa y te das una buena ducha de agua caliente — me dijo mi amigo
— Esta bien me marcho, pero avísame si hay cualq