El CEO De León, cuidaba de su pequeño todas las noches mientras Angela, seguía en cama por el doloroso parto.
El hombre que era un importante empresario, había aprendido a cambiar pañales, a vestir al niño, y darle el biberón. Era su sueño hecho realidad, un hijo con su esposa, su heredero.
— Emmanuel, ¿Qué pasa si cuando el bebé crezca quiere irse a la compañía Montana, y no se queda en la compañía De León?
— Oh, querida, eso no va a pasar, mí hijo es un De León, eso tenlo muy presen